Encontré por casualidad este estupendo patrón de Zeroaha y en seguida se me vinieron a la mente dos personas a las que podía regalárselo.
La primera, por cercanía, es mi profesor de yoga, Javier Gil, de Yogagil, al que me apetecía hacer un regalo especial, por todos los beneficios que me aporta tanto física como mentalmente con sus clases.
La segunda persona en la que pensé fue en mi tío Rafa, que colecciona Budas. Para él haré otro próximamente...
De momento, este ha sido mi ejercicio de meditación durante estas vacaciones navideñas.
ones navideñas.





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